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Christian Lorca, director de la nueva Camerata UAI-FGV: “Es un privilegio estar en un proyecto que está partiendo”

julio 13, 2026

El conductor habla sobre su trabajo con la nueva agrupación creada por la Universidad Adolfo Ibáñez y la Fundación Guitarra Viva Ernesto Quezada, el repertorio que contempla su primera temporada y su proyección en el futuro: “Hacer música de cámara siempre es una exquisitez”, dice.

Christian Lorca. Foto: Gary Go / Extensión Usach.

Christian Lorca (Santiago, 1987) es uno de los directores más activos de la escena de música clásica actual. Como asistente en el Teatro Municipal de Santiago, trabaja permanentemente en producciones de ópera y ya ha dirigido numerosas funciones de la temporada de ballet. En paralelo, es un invitado habitual de diversas orquestas: su trayectoria registra múltiples colaboraciones con la Sinfónica Nacional, la Orquesta Usach y diversas agrupaciones regionales. Entre ellas, se encuentran la Sinfónica de Antofagasta, la Sinfónica de la Universidad de La Serena, la Sinfónica de la Universidad de Concepción, la Filarmónica de Temuco y la Orquesta de Cámara de Valdivia.

Por estos días, sin embargo, se está enfrentando a un desafío distinto: dirigir una agrupación completamente nueva como la Camerata UAI-FGV, recién fundada por la Universidad Adolfo Ibáñez y la Fundación Guitarra Viva Ernesto Quezada. Conformado por once integrantes, el ensamble está desarrollando una temporada de estreno que contempla cinco presentaciones en diferentes lugares de Santiago. ¿La particularidad? Todos sus programas contemplarán un concierto para guitarra, interpretado por diferentes guitarristas chilenos, varios de ellos residentes en el extranjero.

La Camerata UAI-FGV debutó a finales de mayo en la Corporación Cultural de Las Condes, con un programa que contemplaba la Serenata para cuerdas de Piotr Illich Tchaikovsky y el Concierto para guitarra del compositor brasileño Heitor Villa-Lobos, que tuvo a Renato Serrano como solista. “Siempre se sacan cosas muy buenas del primer concierto que uno puede tener, que cumplen las expectativas que significa un proyecto nuevo de las características de la Camerata. Hay una rica sensación de haber logrado un bello primer concierto y haber echado a andar una agrupación nueva para el medio musical chileno”, valora Lorca.

La temporada continuará este jueves 23 de julio (19:30 horas, detalles en este enlace) en el Auditorio Tánica de Vitacura, donde la agrupación recibirá como solista a Manuel Macías, guitarrista chileno establecido en Weimar (Alemania). Junto a él interpretarán el Concierto para guitarra en la mayor, Op. 16 del compositor francés Antoine de Lhoyer (1768-1852), además de la Suite nº 3 de los Aires y danzas antiguas del italiano Ottorino Respighi (1879-1936).

Según Christian Lorca, será recién la segunda estación de una iniciativa cuya trascendencia puede proyectarse en el tiempo: “Es importantísimo abrir espacios para agrupaciones nuevas y para colegas músicos, tanto consagrados como nuevas personas que pueden ser un aporte en el futuro. Creo que es una instancia maravillosa, con un repertorio muy exigente”.

Renato Serrano y la Camerata UAI-FGV. Foto: Adolfo Flores.

 

¿Qué fue lo que te pareció más atractivo del proyecto de la Camerata UAI-FGV?

Ser parte de esa apertura de nuevos espacios es muy importante y es una de las cosas que más me motivó. Tenemos una muy buena agrupación, con excelentes colegas, y eso lo hace aún más atractivo. Tendremos un repertorio bellísimo para cuerdas y también la oportunidad de acompañar guitarras, que es algo bien interesante, pero lo principal es ser parte de un espacio nuevo para la cultura o para el ambiente musical chileno. Eso es súper importante.

¿Habías tenido la oportunidad de trabajar en un proyecto desde el comienzo?

Nunca, siempre he estado en proyectos que llevan harto tiempo, donde uno aporta lo que en ese momento es necesario, pero nunca en uno que esté realmente partiendo. Es interesante lo que se puede hacer porque es una página en blanco, en la cual hay que hacer una curaduría musical muy cuidadosa. Dentro de las ambiciones normales de un proyecto nuevo, efectivamente hay que tener repertorios exigentes, atractivos y novedosos para todas las personas, pero también es nuestra responsabilidad ir paso a paso para construir algo sólido, con buenas bases para luego hacer música completamente contemporánea u obras que extrapolen lo que es una camerata, ya con una orquesta un poco más grande, por ejemplo. Creo que las proyecciones son muy interesantes y de todas formas es un privilegio estar en un proyecto que esté partiendo.

¿Cómo se define tu rol como director?

Lo que hago no es tan solo dirigir, sino que una de las cosas más relevantes es justamente la curaduría en equipo que hacemos con el director general, Nicolás Emilfork, y con nuestra concertino Lucía Ocaranza. Debemos ser un trío que logre plasmar nuestras visiones y que sean bien llevadas, con tranquilidad y seriedad. Mi función mayor es la curaduría artística del proyecto, tanto en la planificación del repertorio como en su ejecución.

El proyecto tiene un pie forzado, que es presentar conciertos donde haya solistas en guitarra. Considerando esto, ¿cómo crees que se debe enfocar el repertorio?

Con Nicolás hemos hablado que es bueno el dar el espacio que se merece la guitarra, porque sabemos que es difícil tocar conciertos de guitarra con orquesta. Sin embargo, también es un espacio abierto no tan solo para la guitarra, sino también para otros solistas, para el canto, para instrumentos de orquesta propiamente tal o solamente para la Camerata. Es un proyecto que dará espacio para hacer muchas más cosas.

También te permite explorar una veta distinta como director, ¿no?

Sí, hacer música de cámara siempre es una exquisitez. Es muy gratificante trabajar cosas más específicas de la música, así que para mí es una rica posibilidad. Sea el repertorio que sea, uno siempre va a estar feliz de hacerlo.

Rodrigo Alarcón L.